El masaje

Masaje específico

Tratamiento con Masaje en la consulta Manos Que Curan

¿Para qué sirve el masaje?

Un masaje descongestiona, calma y da elasticidad a las articulaciones. Ayuda a la columna vertebral a realizar sus importantes funciones en el sustento y la salud de nuestro cuerpo.

El masaje está muy aconsejado para:

  • Tratar problemas de dolor agudo en espalda, brazos o piernas
  • Recuperarse de lesiones
  • Simplemente relajarse

Trabajando con el masaje consigue que los principales músculos implicados en los movimientos que se suelen hacer diariamente se descarguen, ayudándoles a aportar más oxígeno y nutrientes, consiguiendo una recuperación mucho más rápida y óptima que repercutirán en un menor número de lesiones. 

¿Qué es un masaje descontracturante?

El masaje descontracturante elimina la tensión de una determinada zona muscular. Está tensión afectará a la persona causándole dolor y falta de movilidad. Algunas de sus indicaciones:

  • Ayuda a recuperar el movimiento y la funcionalidad de la parte del cuerpo afectada.
  • Disminuye ostensiblemente el dolor con el objetivo de hacerlo desaparecer.
  • Especialmente indicado para tratar problemas de espalda como lumbalgias, cervicalgias, contracturas musculares y problemas en las extremidades.
masaje descontracturante

El masaje en el deporte

La práctica deportiva es saludable y conveniente. Con el deporte mejoramos nuestra calidad de vida pues: incrementamos nuestro metabolismo, prevenimos enfermedades cardiovasculares, fortalecemos músculos y articulaciones, y nos ayuda a tener un aspecto más saludable. Pero la práctica deportiva no está exenta de percances.

Cuando realizamos una actividad física, nuestro organismo empieza a realizar diferentes funciones metabólicas encaminadas a que no haya un déficit de “combustible” y que nuestros músculos puedan seguir ejerciendo la actividad. En este metabolismo se crean diferentes sustancias de desecho, principalmente ácido láctico, que en personas poco entrenadas será más acusado. Unido a esto se producen (siempre dependiendo de la intensidad del deporte realizado) pequeñas micro roturas fibrilares en el interior del músculo. En una persona poco entrenada en actividad física esto producirá las famosas agujetas.

En una persona habituada al deporte, bien sea como aficionado o más profesional, la actividad deportiva que realiza tendrá algunas consecuencias a nivel músculo-esquelético. Pongamos como ejemplo la actividad física que realiza un jugador de tenis. Generalmente solemos utilizar más el brazo con el que somos más hábiles, pues bien, una persona que juegue habitualmente al tenis y que sea diestra (vale lo mismo para los zurdos), desarrollará más fuerza en el lado derecho del cuerpo, principalmente en el brazo hombro y la zona dorsal. Esta ganancia de fuerza irá acompañada de una descompensación muscular, pues un lado del cuerpo habrá desarrollado una musculatura más potente, debido a la demanda a la cual está siendo sometido. He expuesto el caso de un deporte, en que principalmente se utiliza más una mitad del cuerpo, pero ¿qué ocurre con deportes en los que se emplean las dos? Ocurrirá algo similar pero menos acusado, pues siempre tendremos una parte del cuerpo con la que nos será más fácil realizar la práctica deportiva y tendremos una tendencia natural de utilizarlo más.

En primer lugar, es importante recalcar la importancia de un buen calentamiento antes de la ejecución de cualquier disciplina física. Esto, que es sabido por todos, muchas veces se pasa por alto. En el calentamiento también se incluyen estiramientos destinados a preparar las articulaciones y ligamentos al esfuerzo que se les va a requerir. Al acabar la práctica deportiva, es muy importante también trabajar la elasticidad para una mayor recuperación. Dependiendo del deporte que se practique, podemos tener tendencia a desarrollar más una parte de nuestro cuerpo que otra. Para compensar este desequilibrio, se debe aplicar un programa específico de potenciación de la zona menos desarrollada, así como la realización de un programa de elasticidad específico para el deporte realizado.

El papel que desempeña aquí el masaje es muy interesante. Por una parte, cuando realizamos un masaje activamos sensiblemente la circulación sanguínea, lo que se traduce dentro del organismo en una retirada mucho más eficaz de los residuos metabólicos producidos por el ejercicio físico. Es importante recalcar esto, porque tras muchas tendinitis y otras lesiones deportivas se esconde una mala retirada de estos desechos metabólicos (ácido láctico y pequeños cristales de ácido úrico). El terapeuta también tiene la capacidad de estirar de una manera muy superior a la que podría hacerlo el propio deportista.

Resumiendo, para que el deporte sea saludable es muy adecuado visitar al masajista o al fisioterapeuta. La frecuencia de las visitas irá en función de la frecuencia e intensidad de la actividad física realizada.

El masaje en el embarazo

El embarazo es una época donde se producen muchos cambios físicos en la futura madre. Estos cambios pueden acarrear diferentes molestias de carácter muscular y/o articular, entre otros, en la mujer, que variaran en intensidad dependiendo de los casos.

Emocionalmente, también es probable que aparezcan diferentes estados, pues se liberan al torrente sanguíneo gran cantidad de hormonas que hacen que las emociones puedan cambiar un tanto bruscamente de dirección.

En el apartado físico el eje de gravedad de la mujer cambia sustancialmente, conforme el embarazo va avanzando. La pared abdominal pierde parte del tono muscular y las vértebras lumbares, el sacro y algunas vértebras dorsales pierden su estructura natural, debido al crecimiento del futuro niño. Todos estos cambios no afectan de la misma manera, ni en la misma intensidad a todas las mujeres por igual, pues no hay dos estructuras corporales iguales y tampoco dos situaciones iguales. La intensidad del dolor variara dependiendo de la estructura de cada mujer y también de la cantidad de estrés que lleve durante el embarazo.

La dolencia más común seria dolor de la zona baja lumbar y glúteo que puede afectar también al muslo, debido generalmente a la compresión del nervio ciático. Pero no solo esa zona se puede ver afectada, es posible que la zona dorsal y cervical también se vean afectadas. Como he comentado antes la estructura corporal cambia y ese cambio conlleva que los nervios espinales que parten de la zona lumbo-sacra puedan variar su posición anatómica ideal, produciéndose compresiones de éstos.

Las técnicas que se emplean en el tratamiento de una mujer en gestación cambian. Trabajaremos con la paciente de costado y tumbada boca arriba. Las manipulaciones que utilizamos son más suaves y hacen más hincapié en las técnicas de masaje. La digito puntura, la moxibustión, así como las manipulaciones vertebrales están desaconsejadas.

El masaje debe de ser suave y repetitivo, con ello conseguimos que el sistema nervioso se relaje, produciendo en la futura madre el mismo efecto. Suave no quiere decir que no se pueda realizar cierta cantidad de presión para conseguir un beneficio muscular, pero ésta tiene que ser la adecuada para cada persona, con una velocidad de ejecución moderada.

¿Dónde nació el masaje?

El masaje siempre ha tenido una importancia capital desde tiempos remotos para mantener una buena salud. Remontándonos en la historia vemos que, en su vertiente más occidental, civilizaciones como la griega o la romana le daban gran importancia y estaba considerado como una forma de cuidar la salud más. Pero si nos vamos hacia oriente vemos como en esa parte del mundo llego a su máxima expresión. Lo territorios que comprenden la India, China, Japón, el Tíbet, Nepal, Camboya, Laos o Vietnam son la cuna de esta técnica terapéutica tan global que es el masaje.

En la India, el masaje forma parte de la medicina ayurvédica. Este tipo de masaje tiene muy en cuenta los puntos marma (puntos energéticos similares a los puntos de acupuntura de la medicina tradicional china), muy apreciado últimamente en occidente.

El masaje tradicional chino se denomina tuina, forma parte de la medicina tradicional china (MTC), Según la MTC por el organismo circula una energía denominada chi. Si el chi se estanca en un determinado punto del organismo o hay ausencia de él aparece la enfermedad. Este masaje regula el movimiento del chi.

El Shiatsu, masaje japonés que se basa en los puntos de acupuntura. En la medicina tradicional japonesa a  la energía que circula por el organismo se le denomina ki. Consiste en presiones sobre estos puntos para una armonización del ki.

El masaje tradicional tailandés, se basa en la regularización de las líneas sen (meridianos energéticos que recorren todo el organismo). Aparte de esto incorpora movimientos del yoga tradicional hindú, asanas, que aportan flexibilidad y ayudan en una correcta circulación energética.

Como vemos todas estas disciplinas manuales engloban a una palabra tan global como es el masaje. Es interesante resaltar como todas ellas hacen una referencia muy específica a la energía: Prana en el ayurveda, Chi en el Tuina, Ki en Shiatsu y Sen en el masaje tradicional tailandés y consideran el trabajo ha realizar en ella fundamental.

El masaje ayuda a disminuir el dolor y recuperar la movilidad de la parte  afectada.

Está especialmente indicado para tratar contracturas musculares y problemas en las extremidades y en la espalda tales como lumbalgias, dorsalgias y cervicalgias.

Masaje Breus, maniobras energéticas para la columna vertebral.

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