Ira, rabia y dolor físico

Cerebro y emociones

En general la medicina actual afronta cualquier problema de salud como un desajuste de una máquina muy compleja, el cuerpo humano. Lo que no pueda ser probado en un laboratorio no existe. Es allí donde se han producido grandes descubrimientos y avances, pero no todo se puede estudiar en un laboratorio. Es el caso de muchos aspectos de la mente y de su órgano el cerebro.

La mayoría de los médicos niega que las emociones puedan tener algo que ver con el dolor de espalda o con enfermedades como la fibromialgia o la polimialgia. El dolor que se experimenta, aunque la causa sea emocional, es muy real y la persona tendrá bastantes dificultades en admitir que lo que está sintiendo es producido por su propio cerebro, pero es así. ¿Cuál es el misterio? Debido a la ansiedad, la tensión, el estrés… la mente produce una reacción física en lugar de una emoción dolorosa.

La ira y la rabia, las protagonistas

Las emociones generalmente más reprimidas que tenemos son la ira y la rabia. Desde que somos niños hasta que nos hacemos adultos, vamos acumulando una cantidad significativa de estas emociones perniciosas en nuestra psique. Algún trauma infantil guardado en nuestro inconsciente o una adolescencia que haya sido especialmente difícil, nos pueden haber echado del trabajo o podemos salir de una separación sentimental dolorosa.

Se crea una cuenta, que se asemejaría mucho a un depósito bancario. Ahí también se acumula toda la tensión del día a día: trabajo que no nos gusta, trabajo que no tengo actualmente, discusiones con la pareja, problemas económicos, y un larguísimo etcétera. Es una cuenta en la que no para de entrar rabia e ira y que acumulamos en el inconsciente. Cada vez el depósito se va haciendo más y más grande, pues solo ingresamos y no sacamos nada.

Cuando el cerebro interpreta que esta situación puede aflorar a un nivel consciente, interpreta un peligro real y latente, entonces para desviar nuestra atención creará un dolor que puede llegar a ser incluso incapacitante.

Extracto del libro El Poder de tu Energía.

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