Drenaje manual linfático (DML)

Comparativa entre una pierna tratada con DML y otra que no

¿Qué es el drenaje manual linfático?

Es un masaje muy suave con una técnica especial para eliminar la retención de líquidos frecuentes en brazos, abdomen, caderas y piernas. Está indicado para:

  • Evitar el desarrollo de celulitis e interrumpir su acumulación.
  • Tratar problemas circulatorios y prevenir su aparición.
  • Aliviar el dolor en las piernas.
  • Reducir edemas.
  • Rebajar la hinchazón producida antes y después del embarazo.

El drenaje activa la circulación del sistema linfático, por lo que se elimina una mayor cantidad de sustancias de desecho y se estimula el sistema inmunológico. Activa el sistema circulatorio, lo que consigue una mayor aportación de sangre a la piel, facilitando la regeneración celular y consiguiendo un aspecto más firme, terso y radiante.

Estimula y tonifica los músculos, a la vez que alivia la tensión y el estrés.

¿Qué es el sistema linfático?

El sistema linfático, discurre en paralelo junto con el sistema circulatorio. Cumple muchas funciones en las que cabe destacar las siguientes:

 

– En los órganos linfáticos se forman unas células denominadas los linfocitos que desempeñan una labor fundamental en los mecanismos defensivos de nuestro organismo.

– Recoger las proteínas que no han podido ser absorbidas por el sistema circulatorio, para luego devolvérselas.

– Servir de conducto para que el líquido intersticial sobrante que el sistema circulatorio no tiene capacidad para absorber.

 

Cumple numerosas funciones más siendo las enumeradas las más importantes.

En la vertiente terapéutica del drenaje manual linfático, actuaríamos en las siguientes patologías:

– Edemas, estado de hinchazón visible debido a un acúmulo de líquido intersticial.

– Lipedemas, acumulación de grasa que va desde los tobillos a los pies y que únicamente afecta a las mujeres.

– Edemas de embarazo, debido a una serie de cambios hormonales en el embarazo.

– Edemas de síndrome premenstrual.

– Fleboedemas, edemas producidos por trastornos de la circulación venosa.

 

En estética cabe destacar su gran utilidad para combatir la celulitis, así como para dar más tono muscular sobre en zona como los muslos y brazos.

El cáncer de mama y el drenaje linfático

En España se diagnostican aproximadamente unos 16.000 casos de cáncer de mama anualmente. La mayoría de estos tumores tienen una buena respuesta con la medicina actual. Son operados con éxito y, en algunos casos, después de seguir un tratamiento con quimioterapia y en algunos casos también radioterapia no dejan secuelas físicas a la mujer que los padece.

Cuando hay una operación quirúrgica sobre un tumor que se encuentra en el pecho, el cirujano (dependiendo de muchas variables médicas) puede extirpar algunos (en algunos casos todos) ganglios linfáticos asilares, para evitar que el cáncer se extienda por el organismo, pues el sistema linfático recorre todo el organismo humano.

 

Cuando esto ocurre suele haber un estancamiento de la linfa que recorre el brazo. Esto conlleva mayor hinchazón en el brazo perteneciente al pecho operado, sensación de hormigueo, falta de sensibilidad en ese mismo brazo pudiendo repercutir en algunas ocasiones en la mano y en última instancia puede llegar el dolor y la dificultad de realizar tareas cotidianas.

 

La única manera de evitar todos estos efectos adversos es volver a hacer circular la linfa por el brazo, y esto solo se consigue con el drenaje linfático manual. Con ello conseguimos reestablecer el flujo linfático y, dependiendo de los casos, en unas pocas sesiones el brazo vuelve a la normalidad desapareciendo la inflamación y las molestias.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *