Patricia. 38 años. Dolor generalizado de espalda y de articulaciones

Patricia es una chica muy activa, le gusta la montaña y hacer deporte. Cuando vino a visitarme llevaba un mes y medio de baja laboral, debido a sus dolores de espalda y también articulares en los codos, muñecas, caderas y rodillas.

Tras una primera toma de contacto percibí que podía tener un grado de estrés elevado, debido, quizás, a causas emocionales. Ella me lo corroboró explicándome que había tenido una serie de acontecimientos traumáticos recientemente en su vida. En la primera sesión trabajé principalmente en su espalda. Corregí su columna con el Método Columna Vitae y el martillo neuropercutor. Le realicé masaje con ventosas y estiramientos miofasciales. Complementé la sesión con auriculoterapia.

En la segunda sesión me comentó que había mejorado algo, pero que seguía persistiendo el dolor. Le sugerí que podía ser buena idea combinar el tratamiento físico con el energético, porque así podíamos equilibrar su energía y los tratamientos físicos que hiciéramos después serían mucho más efectivos. Aceptó y le realicé una Regulación de Centros Vitales.

Fui tratando su energía y su estructura física, alternando ambas terapias durante cuatro semanas, hasta que decidió coger el alta médica. Su mejoría en un mes se hizo patente. Después distancié los tratamientos dos semanas.

Actualmente viene a la consulta una vez al mes. No sufre de dolor, puede desarrollar los deportes que le gustan y tiene una vida más plena.